martes, 7 de septiembre de 2010

"Un ejército de Clowns" de Hernán Gené (fragmento)


"...Entiendo que, básicamente, no hay diferencia entre decir Clown y decir Payaso pero llamarle Clown al trabajo tiene una explicación a la que llegué con el tiempo. En todos los países de habla hispana la palabra Payaso está relacionada con el circo y con los niños y , yo, no hago ni una cosa ni la otra -en el caso de los niños quiero decir que no trabajo con, ni para ellos- si no que me dedico a trabajar con los actores, a buscar con ellos que tienen adentro que les sirva para actuar. El Clown es un personaje encarnado por un actor.
Es ese actor quien debe ir a la búsqueda de aquellas características clownescas que posea. El Clown es el ridículo de cada uno; esas cosas ridículas son lo que yo llamo características clownescas.
Debe, entonces, ir al encuentro de su propio ridículo. Comienzo de por sí bastante arduo, ya que el ridículo es algo que  socialmente no está permitido mostrar, aunque sí ver. Es decir que aquí el actor se encuentra ante un dilema cultural y con todas las trabas inconscientes que esto genera. Desde niño le han ido diciendo "no seas ridículo" o "no te hagas el Payaso" y ahora se encuentra con que debe ser ridículo..." (Hernán Gené)

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